Hola soy Diana y esta vez dejaré a un lado lo sentimental.
Mi madre y yo vivimos por un tiempo en la provincia de Santiago de Chuco (La Libertad), ahí crecí hasta los siete años.
Mi mamá trabajaba en el Hospital César Vallejo de este pueblo, resulta que atendía a una paciente que tenía un pequeño de 3 años, ésta mujer tenía ciertos problemas conyugales, pero no pasaba a mayores como cualquier otra pareja. Paso el tiempo y la mujer ya no acudía a sus controles, entonces se les hizo muy sospechoso al personal de el hospital. Como todos saben que en un pueblo todo va de boca en boca, puesto que es pequeño y casi todos se conocen y tienen ese cariño hogareño en el trato, se llegaron a enterar que la paciente había caído en un mal estado, estaba escuálida y con un semblante tan apático, incluso postrada en cama, pero nadie se explicaba el por que de la enfermedad. Se rumoreaba de que su marido tenía una amante, esta última tenía conocidos de esos que se les hace llamar "brujos" y le había "hecho daño", hacer el daño para ellos es maldecir a una persona con ciertas invocaciones o ritos que se conoce por esos lares.
Le contaron a mi mamá que en el día en que ya se presenciaba la llegada de la muerte de ésta mujer que había sido víctima del daño, sus familiares la rodeaban, ella se encontraba postrada en su cama. Sus ojos eran hundidos, tenía las ojeras muy pronunciadas, sus huesos se apreciaban claramente ya que solo tenía esa pequeña tela de piel que la envolvía. Entonces empezó a murmullar sus últimas palabras.
_ Por favor, cuide a mi hijito-le decía a su prima, apretándole fuertemente la mano.
Las miradas en el ambiente eran horrorizantes , de pronto un silencio total invadió la habitación, la mujer miraba y se desvanecía, hasta que de pronto cerro los ojos y su cabeza se postró de costado. Todos la miraron totalmente asombrados, asumiendo su muerte. En ese mismo instante en que todos comprendían la escena, el estómago de la mujer se sacudió tal cual película de terror, y algo subió por su pecho, los ojos de la mujer se abrieron como si la hubiese apuñalado algo y de su boca salió una rata gorda y peluda que se fue corriendo por entre las piernas de los presentes, mientras todas gritaban que matasen al animal y a la misma ves pavorizados y petrificados por el suceso, el animal se perdió por entre las piernas y no se logró divisar su salida.
Las personas se miraban tratando de entender lo sucedido, el cuerpo de la mujer tirado en la cama, un triste final para alguien que no merecía lo ocurrido.
Se dice que la rata obviamente simboliza el daño y la brujería, que le habían provocado a esta mujer, lo extraño es entender el cómo logró aparecer en el cuerpo de ésta.