He dejado atrás las proyecciones de mi alma, escribir en verso ya no va conmigo a veces siento que,, escribir en verso me vuelve también mucho más vulnerable, vulnerable ya no puedo ser más.
Cuando los años se montan en el cuerpo, el corazón tiende a encarrujarse, el alma comienza a difuminarse y convertirse en un minúsculo destello de luz encasillado por la gran esfera de mentiras en la que vivimos atrapados día tras día.
Ya no sé qué sentir ni cómo me siento, creo ser más yo misma, creo haberme encontrado; pero en un temblor de mi vida puedo asegurar que ni sé cómo me llamo.
Mi vida está fracturada y aunque siento que pocos son los años que me rodean, al mismo tiempo siento que ya es demasiado. Alguna vez de niña escribí: "siento que la belleza del mundo me pesa", ahora me oprime, ensancha mis sueños, me hace flotar, la belleza del mundo me absorta y ya es muy estridente mi idea respecto a la vida.