Pensaba encerrarme en mi locura,
de pronto apareciste, y no
pude descifrarte, pero paso a
paso, me has devuelto el
alma, me has colmado de
sensaciones.
Yo tan torpe, en la perdición
de las noches vacías, apareciste
y te infiltraste en mis venas,
la noche obscura era, hasta
que tu susurro le puso
las estrellas y la luna,
palabras tuyas, estremecimientos
mío, algo me trajo al
borde de tus labios, algo
transformó la locura, en
el momento perfecto.
Tu sensualidad me atrapa y
me rebota el corazón, tu
acercamiento confunde mi
el control.
Apareciste y no sé cómo,
pero el ancla de tu figura está
clavada en mi piel.
Hoy despierto y te encuentro
en mis suspiros, sabe Dios
cuantas veces no he dormido,
cuantos viajes al infinito
contigo en mi imaginación
he tenido.
Y cuando estamos cuerpo
a cuerpo, el mundo se oculta
porque un sólo ser aparece:
el nuestro.
Beso a beso me transportas
al paraíso, tan cerca de tu
cuerpo casi tocando tu alma,
los susurros que gritan
lo tanto que me perteneces,
porque sabes que al pertenecerme
ya te quiero, y te quiero distinto
a las maneras de querer, porque
te quiero hasta que despertemos
de este viaje, hasta que
el boleto que me vendiste
expire y ya no haya retorno
a tu corazón.
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